Oración a Santa Rita de Casia (Imposibles, Matrimonios, Enfermos y Más)

Bienvenido, peregrino del corazón afligido. Has llegado a un lugar de paz en medio de la tormenta. Este espacio no es una simple página web; es un santuario digital, un refugio sagrado donde las oraciones a Santa Rita de Casia, la abogada de lo imposible, resuenan con la fe de millones. Comprendemos el peso que te trae hasta aquí: una causa que el mundo llama perdida, una enfermedad que doblega el cuerpo, un matrimonio que se desmorona o la soledad de un corazón que anhela amar.
Cada oración que encontrarás aquí es una vela encendida en tu oscuridad. Como guardianes de este santuario, te ofrecemos no solo la llama de la oración, sino también el consuelo que necesitas en tu prueba. Te presentaremos la historia de su espina —símbolo del sufrimiento aceptado por amor a Cristo— y de sus rosas —símbolo del milagro que nace de la fe más pura—. Entra, respira y permite que la esperanza eche raíces en tu alma.
¿Quién fue Santa Rita de Casia? (La Santa de lo Imposible)
Nacida como Margherita Lotti en 1381, la vida de Santa Rita es el testimonio de que la santidad florece en el terreno más pedregoso. Desde niña, su alma anhelaba la vida consagrada, pero en obediencia a sus padres, fue entregada en matrimonio a Paolo Mancini, un hombre de carácter violento e impulsivo. Aquí comenzó su largo martirio del corazón. Durante 18 años, Rita soportó un matrimonio lleno de abusos y crueldad, no con resignación pasiva, sino con una activa caridad: respondía a los gritos con silencio, a los golpes con oración y al odio con un amor paciente e inquebrantable.

Su fe heroica obró el primer gran milagro de su vida: la conversión de su esposo. Sin embargo, las heridas del pasado de Paolo lo alcanzaron, y fue trágicamente asesinado. El dolor de Rita se agudizó cuando vio que sus dos hijos, consumidos por el deseo de venganza, planeaban seguir el mismo camino de violencia. En un acto de fe desgarrador, Rita rogó a Dios que se llevara a sus hijos antes de que pudieran cometer un pecado mortal que condenara sus almas. Ambos jóvenes murieron poco después a causa de una enfermedad, perdonando a los asesinos de su padre en su lecho de muerte. Es por esta profunda comprensión del sufrimiento dentro del matrimonio y la familia que Santa Rita se convirtió en la patrona celestial de los matrimonios en crisis y las causas del corazón.
Sola en el mundo, finalmente ingresó al convento agustino, donde vivió una vida de intensa oración. Allí recibió el estigma sagrado: una espina de la corona de Cristo se clavó en su frente, un doloroso recordatorio de su unión con la Pasión del Señor. Su vida entera es la prueba de que no hay situación, por desesperada que sea, que no pueda ser redimida por la fe.
Oración a Santa Rita para Casos Imposibles y Desesperados
Esta es la oración principal, el corazón de este santuario. Rézala con la confianza de que tus palabras son escuchadas por una santa que comprende la profundidad de tu angustia.
¡Oh, gloriosa Santa Rita de Casia! Con el alma llena de confianza y el corazón traspasado de dolor, acudo a ti, a quien todos llaman la Santa de lo Imposible, abogada de los casos desesperados y refugio en la última hora.
Te ruego, con el fervor de mi espíritu, que intercedas por mí ante el trono del Altísimo. Tú que sufriste en carne propia las heridas más profundas del alma y del cuerpo, mira mis penas y mis angustias. Tú que conoces el peso de las cargas que parecen insoportables, ayúdame a llevar la mía.
(Menciona aquí tu petición con profunda fe y humildad)
No permitas que me aleje de aquí sin un destello de tu luz, sin una señal de tu consuelo. No miro a la grandeza de mi problema, sino a la inmensidad de tu poder de intercesión junto a Dios. Confío en ti, Santa Rita bendita, pues sé que quien a ti acude con fe, jamás queda desamparado.
Alcánzame de Dios el perdón de mis pecados, la paciencia en mis pruebas y, si es Su voluntad, la gracia que con tanta urgencia te pido. A cambio, prometo dar a conocer tu grandeza y cantar por siempre las misericordias del Señor. Amén.
Consejos para rezar con devoción:
- Busca un lugar tranquilo: Dedica un momento del día solo para esta conversación con Dios a través de Santa Rita.
- Enciende una vela: Este acto simbólico ayuda a centrar la mente y representa la luz de la fe en medio de la oscuridad.
- Habla desde el corazón: No te limites a repetir las palabras. Siente cada una de ellas y permite que tu propia angustia y esperanza fluyan en la oración.
Capillas de Oración (Peticiones del Corazón y el Cuerpo)

Dentro de este santuario, hay capillas dedicadas a las intenciones más profundas del alma.
Oración a Santa Rita por los Matrimonios en Crisis y la Reconciliación
Santa Rita, tú que fuiste esposa fiel en medio de la más dura prueba, que soportaste con amor las espinas de un matrimonio difícil y que con tus lágrimas y oraciones alcanzaste la conversión de tu esposo, mira con compasión mi matrimonio (o el de...). La división, el rencor y la indiferencia han abierto heridas profundas. Te ruego, por el mérito de tus sufrimientos, que intercedas para sanar nuestro amor. Arranca de nuestros corazones el orgullo que nos impide perdonar y la amargura que envenena nuestros recuerdos. Vuelve a unir lo que se ha roto y enséñanos a amarnos con paciencia y respeto, como Cristo ama a su Iglesia. Amén.
Oración a Santa Rita para Encontrar un Buen Esposo o Esposa
Bendita Santa Rita, que conociste tanto la soledad como la vocación al matrimonio, a ti acudo con la esperanza de mi corazón. Anhelo compartir mi vida en el santo sacramento del matrimonio, pero siento la incertidumbre y la soledad. Te pido que guíes mis pasos y prepares mi corazón para encontrar a la persona que Dios ha pensado para mí. Intercede para que pueda encontrar no solo el amor, sino un compañero(a) de fe, un apoyo en las dificultades y una alegría en el camino hacia Dios. Protégeme de las relaciones que dañan el alma y alcánzame la gracia de un amor santo, fiel y verdadero. Amén.
Oración a Santa Rita por la Salud de un Enfermo
Amada Santa Rita, Patrona de los imposibles y consuelo de los afligidos, hoy no te pido por mí, sino por (menciona el nombre del enfermo). Su cuerpo sufre el dolor de la enfermedad y su espíritu se debilita. Tú, que cuidaste a los enfermos y recibiste el estigma del dolor de Cristo, comprende su sufrimiento. Te ruego que poses tus manos benditas sobre él/ella y que, por tu poderosa intercesión, el Señor le conceda la gracia de la sanación, si es Su santa voluntad. Dale fortaleza para soportar esta prueba y paz en su corazón. Amén.
Oración a Santa Rita por la Paz y la Unión Familiar
Santa Rita, madre ejemplar, tú que conociste las amarguras de un hogar herido, te encomiendo mi familia. Mira nuestras divisiones, nuestras palabras hirientes, nuestros silencios dolorosos. Tú que, con tu paciencia, convertiste el corazón de tu esposo, intercede por nosotros. Ayúdanos a perdonar como tú perdonaste. Que nuestro hogar vuelva a ser un lugar de paz, amor y fe, un reflejo del hogar de Nazaret. Amén.
Novena a Santa Rita de Casia (El Camino de 9 Días)
¿Cómo Rezar la Novena?
Cada día, sigue estos pasos con devoción:
- Comienza con las Oraciones Iniciales (Acto de Contrición y Oración Inicial).
- Despliega el día que corresponda y lee con fe su Oración Específica.
- Al terminar la oración del día, reza un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria.
- Finalmente, concluye con la Oración Final y la Antífona.
Oraciones Iniciales (Para cada día)
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío: porque sois la Infinita Bondad, os amo, Señor, más que a todas las cosas y más que a mí mismo. Me pesa entrañablemente de haberos ofendido; y por vuestro amor, y porque así lo queréis y me lo mandáis, perdono de todo corazón a todos mis enemigos, para que Vos, Señor, uséis conmigo de perdón y misericordia y olvidéis mis pasadas ofensas. Os ofrezco mi vida, mis obras y mis trabajos en satisfacción de todos mis pecados. Concédeme la gracia de perseverar en vuestro amor y servicio hasta la muerte. Amén.
Oración Inicial
Dios y Señor nuestro, que, disponiéndolo todo con admirable providencia, has puesto en tu Iglesia a los Santos para que fuesen un modelo constante de todas las virtudes, y que, llamándolos a tu seno, los has constituido nuestros protectores y abogados: escucha propicio los ruegos de tu sierva Santa Rita, que diste al mundo como ejemplar en los diferentes estados de la vida, y concédenos que todo cuanto nuestra debilidad no puede por sí obtener lo consigamos mediante su poderosa intercesión. Amén.
Días de la Novena
Oración del Día Primero
Astro refulgente de la Iglesia, perla engarzada en la corona del cielo agustiniano, gloriosa Santa Rita, cuyo nacimiento fue ya presagio de la futura santidad, celebrada por los ángeles al anunciar a tus cristianos padres la buena nueva de que te darían a luz, y admirada por los hombres al contemplar atónitos el estupendo prodigio de aquel panal de riquísima miel labrado en vuestra boca al entreabrirse a la primera sonrisa de la inocencia: compadécete de tus devotos, y concédenos, en retorno del acendrado amor que te profesamos, la gracia de responder con fidelidad a los divinos llamamientos, para que lleguemos a alcanzar la gloria eterna. Amén.
Terminar con un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria. Rezar la Oración Final y la Antífona.
Oración del Día Segundo
Salve, modelo de perfecta obediencia, heroína de abnegación y sufrimiento; salve, espejo de jóvenes pudorosas, de esposas atribuladas y de madres que saben amar a los hijos de sus entrañas; salve, mujer fuerte, que, comprendiendo ser mejor la obediencia que el sacrificio, renunciaste al voto de virginidad, que tanto te halagaba, para aceptar la Cruz pesadísima del matrimonio, con todas las consecuencias de un esposo cruel, iracundo y dominado por los vicios, a quien, como otra Mónica, lograste amansar y convertir con la elocuencia de tus lágrimas y la eficacia de tu silencio. Apiádate, ¡oh incomparable Santa Rita!, de nuestra loca y desatendida juventud; alivia el peso abrumador de tanta tribulación, de tanta hiel y de tanta amargura como gravita sobre el corazón de las inocentes esposas que, como vos, no tienen otro consuelo que sus lágrimas y su silencio, y conseguidnos a todos resignación en los trabajos y fortaleza en la adversidad para luchar valerosamente hasta alcanzar la eterna bienaventuranza. Amén.
Terminar con un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria. Rezar la Oración Final y la Antífona
Oración del Día Tercero
¡Oh insigne Santa Rita, ejemplar acabado de virtudes cristianas, que, habiéndoseos arrebatado violentamente a vuestro marido cuando comenzabais a gustar los frutos de la conversión operada en su alma, merced a la labor constante de dieciocho años de indecibles sufrimientos, no sólo os resignasteis con tan terrible pérdida, sino que interpusisteis vuestro valimiento en favor de los asesinos, y lo que es más, recabasteis del cielo la muerte de vuestros hijos, temerosa de que con el tiempo vengasen la de su querido padre! Haced que con la misma generosidad perdonemos a nuestros enemigos, a fin de que el Señor nos perdone nuestras ofensas. Amén.
Terminar con un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria. Rezar la Oración Final y la Antífona
Oración del Día Cuarto
¡Oh prodigio de santidad, ilustre Santa Rita, doncella inmaculada, esposa sin igual, madre excelente y viuda intachable! Para enaltecer y santificar con vuestra influencia la perfección de todos los estados de la vida os faltaba realizar el sueño dorado de vuestra infancia: vestir el hábito religioso. ¿Qué importan los obstáculos y dificultades que puedan presentarse? Vuestras súplicas y vuestras lágrimas lo allanarán todo, y cuando eso no bastase, Dios, que vela por ti como por su hija predilecta, enviará del cielo a tus tres santos abogados, San Juan Bautista, San Agustín y San Nicolás de Tolentino, quienes te conducirán de la mano, como tres ángeles, a la morada del Señor, por la que tanto suspiras, donde con los brazos abiertos, y dando gracias al Altísimo, serás recibida por las observantes hijas del gran Agustín. Concédenos el don de perseverar en nuestros buenos propósitos, por graves que sean las tentaciones y dificultades que se nos presenten, hasta que lleguemos al fin a contemplarle en la Gloria. Amén.
Terminar con un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria. Rezar la Oración Final y la Antífona.
Oración del Día Quinto
Esclarecida hija de San Agustín, que, habiendo logrado tus deseos de vestir su santo hábito y ceñir su misteriosa correa, consagrándote totalmente a Dios por los votos religiosos, te dedicaste a acrisolar tus virtudes en el nuevo estado, mereciendo, en premio de tu ciega obediencia, inauditas mortificaciones y continua contemplación de los dolores y afrentas del Redentor; recibir mercedes estupendas, como la de hacer brotar y reverdecer en lo más crudo del invierno fragantes rosas y sabrosos frutos, y, sobre todo, la de sentir clavada en tu frente una de las espinas desprendidas de la corona del Salvador: alcánzanos una perfecta obediencia a los divinos Mandamientos, y la gracia de saber orar y tener siempre presente la Cruz y los padecimientos de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Terminar con un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria. Rezar la Oración Final y la Antífona.
Oración del Día Sexto
Por los dolores acerbísimos y el riguroso aislamiento que os proporcionó la irrestañable herida abierta en vuestra frente por el glorioso estigma de la Cruz, consíguenos, ¡oh serafín de Casia!, que sepamos soportar con cristiana resignación el peso de las cruces propias de nuestro estado, y que, como vos, nos gocemos de morir por medio del sufrimiento, crucificados con Cristo Jesús. Amén.
Terminar con un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria. Rezar la Oración Final y la Antífona.
Oración del Día Séptimo
¡Oh prodigiosa Santa Rita, que en el prolongado martirio de tu vida recibiste, junto con las hieles de todas las amarguras y de todos los dolores, el bálsamo de esos consuelos que embriagan y arrebatan el alma, encendiéndola en mayores deseos de padecer por Cristo, para gozar y reinar después con Él! Haz que en nuestras desolaciones y sequedades de espíritu descienda sobre nuestras almas el rocío de los divinos consuelos perseverando sin desmayos en nuestra oración, para que no cejemos un punto en el ejercicio de las prácticas piadosas y en el santo servicio de Dios. Amén.
Terminar con un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria. Rezar la Oración Final y la Antífona.
Oración del Día Octavo
¡Oh gloriosísima Santa Rita, cuya muerte, semejante en todo a vuestra vida, fue el espectáculo más tierno y conmovedor que puede presenciarse dentro de los claustros! ¡Qué consejos y qué despedida la vuestra de aquellas hermanas del alma, que, a la vez que envidiaban tu muerte y se felicitaban por tu glorioso tránsito, se deshacían en ríos de lágrimas! ¡Qué fragancia la que comenzó a despedir la llaga de tu frente! ¡Qué mirar tan dulce el de tus ojos! ¡Qué suspiros tan tiernos y qué abrazo tan celestial coronaron tu preciosa existencia! Por todas estas maravillas te suplicamos nos concedas la gracia de la perseverancia final y una muerte preciosa ante los ojos del Señor. Amén.
Terminar con un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria. Rezar la Oración Final y la Antífona.
Oración del Día Noveno
¡Oh incomparable Santa Rita, que, después de haber enaltecido y santificado con tus heroicas virtudes todos los estados de vida que la mujer puede abrazar en este mundo; de doncella, madre, viuda y religiosa, dejando en todos ellos ejemplos admirables que imitar, inauguraste con tu preciosa muerte el período de estupendos milagros, que te merecieron el título de Abogada de imposibles, por no haber negocio, ni conflicto, ni situación, por ardua y desesperada que parezca, que no tenga fácil y suave resolución acudiendo a ti, de quien con verdad puede decirse que todo lo puedes, porque todo cuanto pides lo consigues de Aquel para quien nada hay imposible! Consíguenos, Santa bendita, en retorno del amor que te profesamos, de las simpatías que por ti sentimos y de la fe y el entusiasmo con que te tributamos el pobre obsequio de esta Novena, la gracia de cumplir honrada y noblemente los deberes de nuestro estado, santificándonos en él y salvándonos por él, mediante los méritos de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Terminar con un Padrenuestro, cuatro Avemarías y un Gloria. Rezar la Oración Final y la Antífona.
Oraciones Finales de Cierre
Oración Final
Dulcísimo y dolorosísimo Jesús, para que todo tu Sacratísimo Cuerpo fuese herido y atormentado por mis culpas, quisiste que tu santísima Cabeza fuese coronada de espinas, y te dignaste regalar con una de ellas a tu escogida Santa Rita, marcándola con esta señal y señalándola en la frente por Esposa tuya: concédeme, Señor, su intercesión; y por la sangre que, sirviendo de instrumentos las espinas, manó de tu delicadísima Cabeza y corrió por tu bellísimo Rostro, haz que, regándose con ella mi alma, se limpie y purifique de las espinas de tantos pecados como mortalmente la han herido, y así regada y purificada lleve copiosos frutos de buenas obras, señalándolos con la final perseverancia, a la que tienes prometida la vida eterna, en donde te goce y alabe con tu coronada Esposa, mi protectora y abogada, y con todos los coros de Santos y Ángeles que te alaban y bendicen en la gloria por toda la eternidad. Amén.
Antífona
Te saludo, Rita, Esposa que entre espinas de dolor naciste, vaso y aun Rosa de Cristo, divino amor.
V. Señalaste, Señor, a tu sierva Rita.
R. Con el sello de tu caridad y Pasión.
Señor, Dios nuestro, que concedisteis a Santa Rita la gracia de llevar en su frente la señal de vuestra Pasión y en su corazón la caridad ardentísima del vuestro: otórganos por su intercesión y méritos que amemos a nuestros prójimos, aunque sean enemigos, con perfecta caridad, y contemplemos perpetuamente en la espina de la compunción los dolores intensísimos de vuestra Pasión. Que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
El Testimonio de los Fieles (Deja tu Petición y Agradecimiento)
Este santuario se construye con la fe de cada persona que llega a él. Tu historia, tu petición y tu futuro agradecimiento son ladrillos vivos que fortalecen los muros de este refugio. Te invitamos a dejar tu petición en los comentarios. Únete a esta comunidad de fe, reza por las intenciones de otros y, cuando recibas tu milagro, vuelve para dar gracias. Tu testimonio puede ser la luz que otra persona necesita hoy.
El Legado de la Santa (Preguntas Frecuentes)
¿Cuándo es el día de Santa Rita? La fiesta de Santa Rita de Casia se celebra cada 22 de mayo. Es un día de gran devoción en todo el mundo, donde los fieles llevan rosas para ser bendecidas en su honor, recordando el milagro que floreció en su vida.
¿Por qué se dice que Santa Rita es la abogada de lo imposible? Se le llama así porque su propia vida fue un testimonio de que la fe puede obrar milagros en las circunstancias más humanamente insuperables. Ella vivió "lo imposible" y lo venció a través de la oración y el amor: soportó un matrimonio violento y logró la conversión de su esposo; oró para que sus hijos fueran al Cielo antes de que sus almas se mancharan con el pecado de la venganza; recibió el estigma sagrado de la corona de espinas, uniendo su dolor al de Cristo. Porque ella conoció el sufrimiento extremo, tiene una compasión y un poder de intercesión especiales para aquellos que enfrentan causas que parecen perdidas.
¿Qué significan las rosas y la espina en la historia de Santa Rita? Son los dos grandes símbolos de su vida espiritual. La espina en su frente representa su unión mística con la Pasión de Cristo; es el sufrimiento aceptado por amor, el dolor que, ofrecido a Dios, se vuelve redentor. Las rosas, que florecieron milagrosamente en el crudo invierno, simbolizan la esperanza que nace de la fe; son la promesa tangible de Dios de que, incluso en la situación más fría y sin vida, Él puede obrar un milagro de belleza y amor.
¿Tengo que ser católico para rezarle a Santa Rita? La fe no tiene barreras. Los santos, como Santa Rita, son amigos en el Cielo que interceden por la humanidad entera. Ella escucha a todo aquel que acude con un corazón sincero y afligido, sin importar su camino espiritual o su tradición. Lo único que se necesita para recibir su consuelo es una petición humilde y un corazón abierto a la gracia de Dios.
¿Qué hago si mi petición no se cumple? Esta es una de las pruebas de fe más profundas. Lo primero es recordar que ninguna oración sincera es en vano. A veces, la respuesta de Dios no es el "sí" que esperamos, sino la gracia silenciosa de la fortaleza para soportar la prueba, la paciencia para esperar en Su tiempo, o la paz que sobrepasa todo entendimiento. Confía en que el plan de Dios es más grande que nuestro entendimiento, y ten la certeza de que Santa Rita no te abandona; camina a tu lado en el proceso, sosteniéndote en tu dolor.
La Vela Permanece Encendida
Has llegado al final de tu recorrido por este santuario, pero no al final de tu camino de fe. La oración que has elevado no se pierde en el vacío; resuena en la eternidad y es presentada ante Dios por una intercesora poderosa. La vela que has encendido hoy con tu plegaria permanece encendida, como un faro de esperanza en la noche de tu prueba. No estás solo. Confía, espera y mantén viva la llama de la fe, porque para Dios, nada es imposible.
Si la intercesión de Santa Rita ha traído consuelo a tu corazón a través de este santuario, te pedimos que compartas esta luz. Envía esta página a alguien que esté atravesando una prueba difícil. La fe, cuando se comparte, ilumina el doble. Sé tú también un guardián de la esperanza para otros.
Explora Nuestra Biblioteca de Oraciones
Tu camino de oración no tiene por qué terminar aquí. Te invitamos a visitar otros espacios de encuentro con los grandes intercesores de nuestra fe y a profundizar en tu vida espiritual.
Profundiza tu Camino de Fe
La oración es un viaje con muchas etapas. Si esta guía te ha servido de consuelo, te invitamos a explorar otros manuales que hemos preparado para fortalecer tu espíritu y resolver las dudas más profundas de la vida cristiana.
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