Oración a San Luis Beltrán para curar todo mal y enfermedad

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Índice
  1. 🛡️ Blindaje Espiritual 🛡️
    1. Peticiones de Protección
    2. Devociones Especiales
  2. San Luis Beltrán
  3. ¿Quién fue San Luis Beltrán? (El Misionero que Desafió la Hechicería)
  4. ¿Qué es un "Ensalmo"? (Fe, no Magia)
  5. Oración a San Luis Beltrán para curar todo mal y enfermedad
    1. Ensalmo de San Luis Beltrán, para Sanar de Mal de Ojo y Cualquier Enfermedad
    2. Explicación de las palabras en latín
    3. Guía Práctica: Cómo Realizar el Ensalmo Correctamente
  6. Capillas de Petición (Protección Específica)
    1. Oración a San Luis Beltrán contra Envidias en el Trabajo o Negocio
    2. Oración para Proteger a los Niños del Mal de Ojo
  7. Novena a San Luis Beltrán
    1. ¿Cómo Rezar la Novena?
    2. Oraciones Iniciales (Para cada día)
    3. Oración Diaria
    4. Gozos y Oraciones Finales (Para cada día)
  8. 📿 Coronilla a San Luis Beltrán 📿
    1. Guía para Rezar la Coronilla
    2. Oraciones de la Coronilla
  9. ✨ Letanías de San Luis Beltrán ✨
  10. El Manual del Misionero (Preguntas Frecuentes)
  11. El Círculo de Protección (Deja tu Petición de Ayuda)
    1. La Armadura de Dios
  12. Explora Nuestra Biblioteca de Oraciones
    1. Profundiza tu Camino de Fe

🛡️ Blindaje Espiritual 🛡️

Una guía a la oración a San Luis Beltrán.

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Peticiones de Protección

Devociones Especiales

San Luis Beltrán

Misionero y Predicador Dominico

🇪🇸 Nacimiento1 de enero de 1526, Valencia
✝️ Fallecimiento9 de octubre de 1581, Valencia
🙏 Beatificación1608 por S.S. Paulo V
✨ Canonización12 de abril de 1671 por S.S. Clemente X
🗓️ Festividad9 de octubre
⛪ OrdenOrden de Predicadores
🛡️ PatronazgoColombia, Buñol
🐍 AtributosCopa con serpiente, Crucifijo

Cuando sientes que la envidia o la mala voluntad te atacan como flechas invisibles, cuando la negatividad parece envenenar tu paz y la de tu hogar, necesitas más que un simple muro. Necesitas un blindaje espiritual activo.

San Luis Beltrán, el gran misionero que se enfrentó a venenos, hechicerías y ataques mortales con el único poder de la Señal de la Cruz, es el maestro de este blindaje. Esta página no es un libro de conjuros; es el manual de la armadura de Dios. Como "Maestros de Bendiciones", nuestra misión es enseñarte a usar el famoso "ensalmo" no como una fórmula mágica, sino como lo que verdaderamente es: una poderosa oración de fe que invoca el Nombre de Dios para repeler toda oscuridad y restaurar la salud del alma y del cuerpo.


¿Quién fue San Luis Beltrán? (El Misionero que Desafió la Hechicería)

Nacido en Valencia, España, en 1526, San Luis Beltrán fue un fraile dominico que sintió el llamado a llevar el Evangelio a las tierras del Nuevo Mundo. Su campo de misión fue la actual Colombia, donde trabajó incansablemente por la conversión y protección de los pueblos indígenas, a menudo enfrentándose a la crueldad de los encomenderos.

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Su fama como protector contra todo mal no nace de la nada, sino de las leyendas que rodean su ministerio. Se cuenta que su predicación era tan eficaz que frustraba los planes de hechiceros locales y conquistadores corruptos, quienes intentaron asesinarlo en múltiples ocasiones. La tradición narra que le dieron a beber un veneno mortal, pero él, haciendo la Señal de la Cruz sobre la copa, bebió sin sufrir daño alguno, vomitando una serpiente. En otra ocasión, un encomendero le apuntó con un arcabuz para matarlo; San Luis Beltrán hizo de nuevo la Señal de la Cruz, y el arma se transformó en un crucifijo. Estas historias, transmitidas por generaciones, establecieron su autoridad como un poderoso intercesor contra los ataques ocultos, el veneno de la envidia y toda forma de brujería.


¿Qué es un "Ensalmo"? (Fe, no Magia)

Esta es una catequesis crucial. En la tradición popular católica, un "ensalmo" es una oración de sanación o bendición, a menudo con una estructura y gestos rituales, como hacer la Señal de la Cruz. Su poder, sin embargo, no reside en las palabras mismas ni en el ritual, como si fuera una fórmula mágica. El poder de un ensalmo católico proviene única y exclusivamente de la fe en el Nombre y la autoridad de Jesucristo, invocado a través de la intercesión de un santo. Es un acto de fe humilde que pide la intervención de Dios, no un acto de soberbia que intenta forzar la realidad. Un hechizo busca manipular; un ensalmo pide con confianza la sanación de Dios.


Oración a San Luis Beltrán para curar todo mal y enfermedad

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Esta es la oración tradicional de bendición para curar enfermedades y proteger contra el mal de ojo y otras dolencias espirituales, tal como la fe la ha transmitido. Debe rezarse con inmensa confianza en Dios.

Ensalmo de San Luis Beltrán, para Sanar de Mal de Ojo y Cualquier Enfermedad

Devoción y prerrogativa con que el padre San Luis Beltrán curaba toda enfermedad, ahora pido a Dios nuestro Señor, por su infinita misericordia, que sane y restaure a Nombre de la persona y de la enfermedad que padece.

¡Oh Señor y Redentor nuestro!
Yo te encomiendo y bendigo a esta tu criatura afligida, N., en el nombre de la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas distintas y una sola esencia verdadera.

Y en el nombre de la Virgen María, nuestra Señora, concebida sin pecado original, Virgen antes del parto, en el parto y después del parto;
de la gloriosa Santa Gertrudis, de tu querida y regalada esposa;
de las once mil vírgenes; de San Roque y San Sebastián;
y de todos los santos y santas de la Corte Celestial.

Por tu gloriosísima Encarnación, tu Nacimiento, tu santísima Pasión, tu gloriosa Resurrección y tu Ascensión;
por estos altos y santísimos Misterios, que firmemente creo y reconozco como verdades del Evangelio,
suplico a tu Divina Majestad, poniendo como intercesora a la Santísima Madre, nuestra abogada, que libres y sanes a esta tu criatura N. de la enfermedad que padece (se puede citar aquí la enfermedad concreta), así como de cualquier otra dolencia que pueda aquejarle.

Amén.

No considerando la indignidad de quien reza esta oración, con toda fe te suplico, Señor, que por tu infinita piedad y misericordia, sanes y liberes a tu criatura N., quitándole toda dolencia y evitando que sufra accidente, corrupción o daño alguno. Concede, Señor, salud completa para que con ella pueda servirte y cumplir tu santa voluntad. Amén, Jesús.

Yo, criatura de Dios, te enlazo a Jesucristo nuestro Redentor, para que te sane y te bendiga, y haga en ti su santísima voluntad. Amén, Jesús.

Jesús, Jesús, Jesús.

Consúmatum est.
Consummatum est.
Consummantum est.
Amén, Jesús.


Explicación de las palabras en latín

  • “Consúmatum est”: significa “Está consumado” o “Ha sido completado”.
  • Esta expresión se usa para indicar que la obra de sanación o la oración se da por concluida, entregando todo a la voluntad de Dios.
  • Es un modo de sellar la oración con fe y entrega total, reconociendo que todo depende de la acción divina.

Guía Práctica: Cómo Realizar el Ensalmo Correctamente

  1. Actitud de Fe: Lo más importante es la fe y la humildad. No estás "haciendo magia", estás intercediendo por alguien ante Dios.
  2. La Persona Afligida: Si es posible, reza esta oración sobre la persona que sufre, ya sea en presencia o en espíritu. Donde el texto dice "N.", di su nombre completo.
  3. Citar la Enfermedad: En la parte que indica "(se cita la enfermedad)", nombra la dolencia específica que aflige a la persona.
  4. La Señal de la Cruz (+): Aunque el texto original usa otros símbolos, la tradición es hacer la Señal de la Cruz sobre la persona afligida en los momentos marcados (+).
  5. Agua Bendita: Es una buena y piadosa costumbre tener un poco de agua bendita y asperjar a la persona al inicio o al final de la oración.
  6. Conclusión: Al finalizar, como indica la propia oración, se debe rezar un Credo por la salud de la persona y en agradecimiento.

Capillas de Petición (Protección Específica)

Oración a San Luis Beltrán contra Envidias en el Trabajo o Negocio

Oh, San Luis Beltrán, que con tu predicación desarmaste a los enemigos de la fe. Te pido que me protejas de las flechas invisibles de la envidia en mi lugar de trabajo/negocio. Aleja a toda persona que con su rencor y mala voluntad busque dañar mi sustento y mi paz. Crea un escudo de luz a mi alrededor para que ninguna calumnia o sabotaje pueda prosperar. Que mi trabajo sea honesto, bendecido y libre de toda malicia. Amén.

Oración para Proteger a los Niños del Mal de Ojo

Bendito San Luis Beltrán, que protegiste a los inocentes, te encomiendo a este niño/a (decir su nombre). Cúbrelo/a con tu manto protector y devuélvele la salud, la alegría y la paz que le han sido arrebatadas. Por el poder de la Santa Cruz, aleja de él/ella toda mirada envidiosa, toda palabra malintencionada y todo mal deseo. Que su pureza sea su escudo y tu intercesión su fortaleza. Amén.


Novena a San Luis Beltrán

¿Cómo Rezar la Novena?

Sigue esta estructura completa cada día:

  1. Comienza con la Señal de la Cruz.
  2. Reza el Acto de Contrición.
  3. Continúa con la Oración a Nuestra Señora y reza una Salve.
  4. Despliega la pestaña del día que corresponda y reza la Oración del Día.
  5. A continuación, reza un Padre Nuestro al Santo y la Jaculatoria de ese día.
  6. Para finalizar, reza los Gozos, los Versículos y la Oración Final.
  7. Termina con la Señal de la Cruz.

Oraciones Iniciales (Para cada día)

Señal de la Cruz

Por la señal ✠ de la Santa Cruz, de nuestros ✠ enemigos, líbranos Señor ✠ Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

Jesús, mi amabilísimo Jesús: tú nos enseñaste a pedir que se hiciese tu voluntad así en la tierra como en el cielo; y lo primero en que yo pienso es en hacer la mía contra la tuya: ¡qué atrevimiento, qué locura! Por eso tu cólera se derrama sobre nosotros; y la muerte, más horrorosa que nunca, se presenta a nuestros ojos de un modo formidable. Compadécete, Señor, de los redimidos con tu Sangre: oye benigno las fervientes súplicas de tu fiel siervo Luis, nuestro abogado. Por lo que a mí toca, ofrezco la enmienda y no volverte a ofender en adelante: arreglar a tu ley santa mi conducta; y, mientras tenga tiempo, obrar el bien de manera que me haga digno del perdón y, por tu misericordia infinita, de tu gloria. Amén.

Oración a Nuestra Señora

Cuando yo considero, tiernísima María, que por solo un pecado debía estar ardiendo en los infiernos, y que me has extendido tu poderoso brazo para librarme de caída tan espantosa, no sé cómo agradecerte tan inconcebible beneficio. Yo convido a todas las criaturas para que te den las gracias a mi nombre, suplicándote únicamente, por tu Corazón sensibilísimo, que condolida de mi mucha flaqueza, me alcances la gracia en las tentaciones, tu auxilio en los peligros, conformidad en los trabajos, resignación en las enfermedades, paciencia inalterable con el prójimo, y el continuo ejercicio de todas las virtudes, para tener la dicha de repetir las mismas gracias que ahora te doy en las eternas mansiones de la gloria.

(Rezar una Salve a Nuestra Señora)

Oración Diaria

Oración del Día Primero

Incomparable Luis, que dejada la casa paterna, y olvidado de todos tus parientes y amigos, huyes secretamente para ir en pos de las mortificaciones y la cruz; debiendo a la oración ser recibido en la orden de Santo Domingo: alcanza a tus devotos que, dejados los placeres mentidos de este mundo, fijemos nuestros ojos en los eternos bienes del Paraíso; y que siguiendo como tú las ensangrentadas huellas del Crucificado, evitemos su cólera e indignación, tan justamente merecidas. Ea, misericordioso Luis, sálvanos, que perecemos; alcánzanos la gracia, y después la gloria. Amén.

Jaculatoria: Luis, despreciando al mundo, Y todo lo terreno, Con sus obras y empresas Conquistó las riquezas de los cielos.

Rezar un Padre Nuestro y la jaculatoria. Luego, continuar con los Gozos y Oraciones Finales.

Oración del Día Segundo

Oh Dios misericordiosísimo, que en el plantel de tu Iglesia colocaste a tu fiel siervo Luis, para que cultivase, aún no cumplidos veinte y cinco años, las hermosísimas flores de su orden en el convento de Valencia, supliendo sus virtudes la falta de los años; haz, que por sus méritos y súplicas, que sirviéndote sus devotos con el mismo empeño que él lo hacía, y trabajando incesantemente en el negocio de la salvación, alcancemos vernos libres de la presente angustia, y gozar con él a tus plantas de la alegría sempiterna. Amén.

Jaculatoria: Mi Dios, hasta tus oídos Suba de Luis el ruego, Cual penetra en las nubes El olor matutino del incienso.

Rezar un Padre Nuestro y la jaculatoria. Luego, continuar con los Gozos y Oraciones Finales.

Oración del Día Tercero

Un hombre como tú, mi Luis incomparable, no puede ciertamente contener su ardiente celo: de él estimado saliste de tu casa, abandonas después tu celda; y en busca de la cruz por mar y tierra, te embarcas felizmente para las Indias. Mil quinientos bautizaste primero, y en seguida lo mismo hiciste con más de quince mil en Santa Marta. Predicabas en castellano, y todos en su peculiar idioma te entendían: te daban veneno, y tú no recibías daño: los mismos demonios confesaban tu poder. Siete años empleaste en tan laboriosas tareas, ¿y no ocuparás un solo momento en pedir ahora por nosotros? Triunfante y glorioso, no has de olvidarte de los que te aman. Ruega, pues, intercede por nosotros, y haz que libres de las cadenas de la culpa, vayamos todos a gozar la vista sorprendente de todo un Dios en las mansiones alegres de la gloria. Amén.

Jaculatoria: Giro mis tristes ojos De vez en cuando al cielo, Y, Dios mío, ¡qué contraste!, En la vida del justo y la mía encuentro.

Rezar un Padre Nuestro y la jaculatoria. Luego, continuar con los Gozos y Oraciones Finales.

Oración del Día Cuarto

Te pones, ¡oh Luis prodigiosísimo!, a los pies de San Vicente para entregarle en Valencia tu Priorato; y yo dejo a tus plantas mi fortuna, y la suerte de mis parientes y amigos. Deseo que los lances de mi vida corran precisamente por tu cuenta. Lo que a mí me interesa es evitar la culpa por no ofender a Dios, pero a ti, Santo mío, te toca alcanzarme las virtudes que me faltan. En aquella ocasión mereciste que tu Santo hermano en su estatua se inclinase para darte un estrechísimo abrazo; y yo solo te pido que vuelvas tus compasivos ojos a tu mísero cliente, que confiado espera tu protección en la vida, tu asistencia en la muerte, y reinar contigo en los alcázares de la gloria. Amén.

Jaculatoria: Si una estatua se mueve Al percibir tu ruego, Cuando por mí intercedas, ¿Cómo no ha de escucharte un Dios tan bueno?

Rezar un Padre Nuestro y la jaculatoria. Luego, continuar con los Gozos y Oraciones Finales.

Oración del Día Quinto

«No sería siervo de Jesucristo, dijo San Pablo, si agradara a los hombres»… Esta fue tu máxima favorita, ¡oh columbino Luis, y ojalá yo te imitara! Tú por agradar a Dios sufrías toda clase de injurias; y yo dominado de mi pasión me irrito contra los que me ofenden. Tú salvaste con tu ejemplo a innumerables extraviados; y yo con mi mala vida escandalizo a no pocos inocentes… ¡Oh Luis, oh María, oh Dios mío!, no permitáis que yo muera antes que se perdonen mis ignorancias. Concédeme los momentos precisos para desenojarte: espérame y te pagaré cuanto te debo. Hazlo por los méritos de tu fiel siervo Luis, por los de tu Madre, y por la Sangre preciosísima de Jesucristo. Amén.

Jaculatoria: Enseña a tus devotos, Luis bienaventurado, Tu virtud y tu celo, Y las sendas seguras del Paraíso.

Rezar un Padre Nuestro y la jaculatoria. Luego, continuar con los Gozos y Oraciones Finales.

Oración del Día Sexto

Tu fe, Luis, tu esperanza, tu caridad sin límites te llevan a desear el martirio. Atacas al vicio, lo persigues y lo destruyes; y el premio que te da el mundo es un veneno, pero tú a los cinco días lo arrojas en forma de serpiente. Se agita el mar, y lo aplacas. Careces de recursos, y encuentras el dinero. Huyes de los hombres, y te familiarizas con los Santos que descienden del Cielo para consolarte. ¡Feliz el que como tú se arroja en los brazos de la Providencia! Haz, Santo mío, que yo jamás quebrante los preceptos divinos: líbrame de la horrible peste que amenaza, y haz que alcance misericordia en la presente vida, para merecer los gozos de la eterna. Amén.

Jaculatoria: Quema, tala, destruye, Los vicios en mi pecho; Y siembra, Luis de mi alma, Las virtudes en él, como deseo.

Rezar un Padre Nuestro y la jaculatoria. Luego, continuar con los Gozos y Oraciones Finales.

Oración del Día Séptimo

La paz de tu corazón es mucho más suave, ¡oh Luis!, que el aura matutina. Tú vives en tu Dios, te mueves y existes en Él; hablas solo de la paz que disfrutas, que es la misma que Jesucristo nos dejó por herencia. Oh patria, desgraciada patria: perdiste las prendas con que brillabas. Alcánzanos, oh Luis, ventura tanta. Aplaca el furor de los partidos, mira por la Iglesia; cuida de la seguridad de sus Prelados, intercede por el clero, y defiéndenos a todos del formidable cólera que nos amenaza. Regálanos la paz en nuestro estado, la paz en la última agonía, y después de esta vida, la paz que disfrutan los fieles en el Empíreo. Amén.

Jaculatoria: Todos la paz decantan Con ridículo empeño: Mas la que da este mundo En nada se parece a la del Cielo.

Rezar un Padre Nuestro y la jaculatoria. Luego, continuar con los Gozos y Oraciones Finales.

Oración del Día Octavo

Allí está infaliblemente tu corazón donde tienes tu tesoro, ¡oh dichosísimo Luis! Navegaste en este mundo para reunir en tu patria riquezas incontables. Falleces al escuchar “Que desatado de las prisiones de la carne llegases al Paraíso…”: vuelas como la exhalación hacia tu amado. Disfruta sus caricias y resplandece en las alturas, pero no te olvides de tus devotos, y haz que, detestados nuestros errores y disipado el justo temor de la peste que nos amaga, volvamos a la amistad del Señor ya corregidos. Sí, Dios bueno, recibe, por las súplicas de Luis, a un pueblo que humillado te invoca. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Redentor. Amén.

Jaculatoria: Con tiempo, de un convite Se avisa al compañero; De tu muerte, un año antes, Te da noticia por lo mismo el Cielo.

Rezar un Padre Nuestro y la jaculatoria. Luego, continuar con los Gozos y Oraciones Finales.

Oración del Día Noveno

Aunque yo penetrara hasta el sublime espacio que ocupas, mi Luis amorosísimo, me acaecería lo que a San Pablo, que ni pudo ni supo explicar lo que había visto. No obstante, el suave olor de tu cadáver, el sublime resplendor que lo circunda, las músicas suavísimas que se perciben, los estupendos milagros que ejecutas, y lo que es más, la munificencia de todo un Dios que de justicia te corona, dan a entender bastante tu inexplicable ventura. Y, ¿qué, el Juez que te premia, solo para mí será inexorable? No. Él, por tu medio oirá mis suspiros: la Santísima Virgen le presentará mi ruego: la Sangre de Jesucristo inclinará en mi beneficio la balanza. Yo confiadamente lo espero, y se lo pido, para tener el placer de cantar sus bondades contigo por toda la eternidad. Amén.

Jaculatoria: Sí, según los servicios Así han de ser los premios, ¡Cuán grande, oh Luis, ser debe Tu lauro inmarcesible y sempiterno!

Rezar un Padre Nuestro y la jaculatoria. Luego, continuar con los Gozos y Oraciones Finales.

Gozos y Oraciones Finales (Para cada día)

Gozos al Glorioso Padre San Luis Beltrán

El mundo por vos dichoso,
Os llama por excelencia.
Beltrán Santo y milagroso,
Honra y lustre de Valencia.

Cuando en la infancia lloráis
Se mitigan vuestros llantos,
Mirando imágenes de Santos,
A quienes después imitáis:
Que os da quietud y reposo
Ver su aspecto y su presencia.
Beltrán Santo y milagroso,
Honra y lustre de Valencia.

Vicente al cielo sagrado
Como Elías ha subido,
Vos que Eliseo habéis sido,
Su manto habéis elevado:
Y su don maravilloso
Adquirís con esta herencia.
Beltrán Santo y milagroso,
Honra y lustre de Valencia.

A las Indias de Colón,
Tan ricas de plata y oro,
Pasáis el rico tesoro
De vuestra predicación:
Y el martirio riguroso
Buscáis con gran vehemencia.
Beltrán Santo y milagroso,
Honra y lustre de Valencia.

℣. Ruega por nosotros, bienaventurado San Luis Beltrán.
℟. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oración Final

Oh Dios, que por la mortificación corporal y la predicación evangélica elevaste a la gloria de los Santos a al bienaventurado Luis tu confesor: concédenos que lo que profesamos con la fe, lo confirmemos siempre con las obras. Así te lo pedimos por los méritos y en nombre de nuestro Señor Jesucristo tu Hijo, que contigo y el Espíritu Santo vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, y del Hijo ✠, y del Espíritu Santo. Amén.


📿 Coronilla a San Luis Beltrán 📿

Apóstol de América.

Guía para Rezar la Coronilla

  1. Comienza con la Señal de la Cruz y la Oración Inicial.
  2. La coronilla consiste en cinco decenas, cada una con una intención especial.
  3. Para cada una de las cinco decenas:
    • Anuncia la intención de la decena.
    • En la cuenta grande, reza la jaculatoria "San Luis Beltrán, apóstol...".
    • En las diez cuentas pequeñas, repite la jaculatoria "Por tu fe firme...".
  4. Al terminar las cinco decenas, concluye con la Oración Final y la Señal de la Cruz.

Oraciones de la Coronilla

Inicio

Se comienza con la Señal de la Cruz.

Oración Inicial:
"Señor Dios, fuente de toda santidad, Tú que concediste a San Luis Beltrán un celo ardiente por anunciar tu Evangelio, una fe capaz de obrar prodigios y un corazón lleno de caridad hacia los más pobres y oprimidos, concédenos, por su intercesión, vivir la verdad de tu Palabra y experimentar en nuestras vidas tu poder salvador. Por Cristo Nuestro Señor. Amén."

Las Cinco Decenas

Intenciones para cada decena:

  1. Recordamos a San Luis Beltrán como predicador incansable.
  2. Recordamos a San Luis Beltrán, que defendió a los oprimidos.
  3. Recordamos a San Luis Beltrán, taumaturgo de Dios.
  4. Recordamos a San Luis Beltrán, que convirtió persecuciones en testimonios de fe.
  5. Recordamos a San Luis Beltrán, humilde fraile dominico.

En las cuentas grandes de cada decena, se dice:
“San Luis Beltrán, apóstol incansable de América, ruega por nosotros.”

En las diez cuentas pequeñas de cada decena, se dice:
“Por tu fe firme, por tu caridad ardiente y por tus milagros, intercede por nosotros ante el Señor.” (se repite 10 veces)

Oración Final

"San Luis Beltrán, misionero fiel y patrono de Colombia, tú que anunciaste a Cristo con poder y ternura, que defendiste a los débiles y llevaste la paz donde reinaba la injusticia, intercede por nosotros ante el Señor. Alcánzanos la gracia de ser testigos de la fe en nuestra vida diaria, la valentía para proclamar el Evangelio sin miedo, y la caridad para amar y servir a los más necesitados. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén."

V. Ruega por nosotros, San Luis Beltrán.

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Se termina con la Señal de la Cruz.


✨ Letanías de San Luis Beltrán ✨

Señor, ten piedadde nosotros.
Cristo, ten piedadde nosotros.
Señor, ten piedadde nosotros.
Cristo, óyenos.Cristo, escúchanos.

Dios, Padre Celestialten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundoten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santoten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Diosten piedad de nosotros.

San Luis Beltrán, Santo dominicoruega por nosotros.
San Luis Beltrán, predicador incansableruega por nosotros.
San Luis Beltrán, defensor de los pobres y oprimidosruega por nosotros.
San Luis Beltrán, apóstol de Américaruega por nosotros.
San Luis Beltrán, taumaturgo del Señorruega por nosotros.
San Luis Beltrán, maestro de noviciosruega por nosotros.
San Luis Beltrán, amigo de los indígenasruega por nosotros.
San Luis Beltrán, intercesor ante los peligros y persecucionesruega por nosotros.
San Luis Beltrán, ejemplo de humildad y obedienciaruega por nosotros.
San Luis Beltrán, modelo de caridad y entrega totalruega por nosotros.
San Luis Beltrán, portador de milagros y prodigiosruega por nosotros.
San Luis Beltrán, instrumento de la paz de Cristoruega por nosotros.
San Luis Beltrán, defensor de la fe y de la verdadruega por nosotros.
San Luis Beltrán, luminoso ejemplo de santidadruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundoperdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundoescúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundoten piedad de nosotros.

V. Ruega por nosotros, San Luis Beltrán.

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.


El Manual del Misionero (Preguntas Frecuentes)

El ensalmo menciona 'criaturas ponzoñosas', ¿a qué se refiere? Se refiere a dos niveles. En el sentido literal, en la época de San Luis Beltrán, era una oración para curar picaduras de serpientes, escorpiones y otras criaturas venenosas. En el sentido espiritual, que es el más importante hoy, se refiere a las "criaturas ponzoñosas" del infierno: los demonios, y a las influencias tóxicas que esparcen en el mundo, como la envidia, el odio, el chisme y el rencor, que "envenenan" el alma.

¿Tengo que ser sacerdote para rezar el ensalmo? No. Aunque las bendiciones de un sacerdote tienen un poder especial por su ordenación, el ensalmo de San Luis Beltrán es una oración que puede ser rezada con gran fruto por cualquier fiel bautizado que tenga fe, especialmente cuando lo hace por un ser querido que sufre.

¿Cuándo es el día de San Luis Beltrán? La fiesta de San Luis Beltrán se celebra cada 9 de octubre.

¿Funciona si no tengo fe? El poder de la oración no está en las palabras, sino en la fe con la que se pronuncian. La oración es una conversación con Dios. Si se recita el ensalmo como una fórmula mágica, sin una confianza real en el poder de Dios, es probable que no tenga efecto. La fe, aunque sea pequeña como un grano de mostaza, es el canal a través del cual actúa la gracia de Dios.


El Círculo de Protección (Deja tu Petición de Ayuda)

Si tú o un ser querido se sienten bajo ataque, no están solos. Deja aquí tu petición de oración y protección. Únete a esta comunidad de fe, y juntos invocaremos la intercesión de San Luis Beltrán para construir un gran círculo de protección.

La Armadura de Dios

Has sido revestido con la armadura de la fe. El ensalmo de San Luis Beltrán es tu escudo contra las flechas de la maldad, y el Nombre de Jesús tu espada. No temas. Camina con confianza, porque no estás solo en la batalla. El mal ha sido reprendido y la bendición de Dios te custodia.

Si este manual te ha equipado para la lucha, compártelo. Podrías estar entregando la armadura de Dios a alguien que se siente indefenso.

Explora Nuestra Biblioteca de Oraciones

Profundiza tu Camino de Fe

La oración es un viaje con muchas etapas. Si esta guía te ha servido de consuelo, te invitamos a explorar otros manuales que hemos preparado para fortalecer tu espíritu y resolver las dudas más profundas de la vida cristiana.

Autor

  • johnny Hernández

    El Padre Johnny Hernández es un sacerdote de la Parroquia San Pablo. Con una profunda pasión por la catequesis y la vida de oración, ha supervisado y aportado su conocimiento teológico para asegurar que cada guía en thespirittoday.com sea doctrinalmente sólida y pastoralmente enriquecedora para la vida de los fieles.

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