Oración a San Benito y el Poder de su Medalla (Protección contra el Mal)

En la batalla espiritual que es la vida, no solo se necesitan oraciones, sino también escudos de fe y armas benditas. La Medalla de San Benito es ambas cosas: un escudo forjado en la fe monástica y un arma poderosa contra la oscuridad. Su poder no es mágico; reside en la fe de la Iglesia y en la poderosa intercesión del santo que en vida venció al demonio en repetidas ocasiones.
Este santuario no es solo un lugar de oración; es la armería de una abadía benedictina. Como "Maestros de Armas Espirituales", no solo te entregaremos esta medalla sagrada, sino que descifraremos cada una de sus inscripciones y te enseñaremos el manual de uso. Prepárate para portar la protección más poderosa de la Iglesia y para hacer frente a la adversidad con la fuerza de Dios.
¿Quién fue San Benito de Nursia? (El Padre del Monacato Occidental)
Nacido en Nursia, Italia, alrededor del año 480, Benito fue un joven noble enviado a Roma para sus estudios. Asqueado por la vida inmoral y decadente de la ciudad, huyó en busca de Dios y se refugió en una cueva solitaria en Subiaco. Allí, durante tres años, vivió como ermitaño, enfrentándose a feroces tentaciones del demonio, las cuales venció con oración, penitencia y el signo de la cruz.

Su fama de santidad creció, y aunque intentaron envenenarlo en dos ocasiones, fue salvado milagrosamente. En la primera, hizo la señal de la cruz sobre una copa de vino envenenada y esta se hizo añicos. En la segunda, un cuervo enviado por Dios se llevó un pan envenenado que un sacerdote envidioso le había ofrecido. Estos eventos, su lucha constante contra el mal y su profunda sabiduría, lo llevaron a fundar la Orden Benedictina y a escribir su famosa Regla, un manual de vida espiritual que ha guiado a monjes y laicos durante siglos. La Medalla de San Benito es un resumen de esta vida de victoria sobre el mal.
La Medalla de San Benito (El Escudo de la Fe Explicado)

Esta medalla es uno de los sacramentales más poderosos y venerados de la Iglesia. Cada símbolo e inscripción es una oración de protección.
Anverso de la Medalla
El anverso nos muestra al santo, el origen del poder de la medalla:
- San Benito: En el centro, sostiene en su mano derecha una cruz, símbolo de la salvación, y en su izquierda el libro de su Santa Regla.
- La Copa Envenenada: A un lado, se ve una copa de la que sale una serpiente, recordando el episodio en que intentaron envenenarlo y él, al bendecir la copa, la rompió.
- El Cuervo: Al otro lado, un cuervo se aleja con un pan en su pico, rememorando la segunda vez que Dios lo salvó del veneno.
- Inscripción: A su alrededor se lee "Eius in obitu nostro praesentia muniamur!" ("Que a la hora de nuestra muerte nos proteja tu presencia").
Reverso de la Medalla (La Oración de Exorcismo)
El reverso es el arma en sí misma, una poderosa oración de exorcismo condensada en acrónimos latinos.
Crux Sancti Patris Benedicti
Cruz del Santo Padre Benito
Crux Sacra Sit Mihi Lux
Que la Santa Cruz sea mi luz
Non Draco Sit Mihi Dux
Que el demonio no sea mi guía
Vade Retro Satana
¡Aléjate, Satanás!
Nunquam Suade Mihi Vana
No me aconsejes cosas vanas
Sunt Mala Quae Libas
Es malo lo que me ofreces
Ipse Venena Bibas
Bebe tú mismo tu veneno
Paz
Paz
La Oración de la Medalla de San Benito (Invocando su Poder)

Esta es la oración principal para pedir la protección de San Benito, ideal para rezar mientras se sostiene su medalla.
Santísimo confesor del Señor; Padre y jefe de los monjes, interceded por nuestra santidad, por nuestra salud del alma, cuerpo y mente.
Destierra de nuestra vida, de nuestra casa, las asechanzas del maligno espíritu. Líbranos de funestas herejías, de malas lenguas y hechicerías.
Pídele al Señor que remedie nuestras necesidades espirituales y corporales. Pídele también por el progreso de la santa Iglesia Católica; y porque mi alma no muera en pecado mortal, para que así, confiado en Tu poderosa intercesión, pueda algún día en el cielo cantar las eternas alabanzas. Amén.
El Arsenal del Monje (Otras Peticiones y Devociones)
Oración a San Benito para Proteger el Hogar de Energías Negativas
Oh, San Benito Abad, protector de los fieles, te pido humildemente que intercedas ante el Señor para alejar de mi hogar a todas las malas personas, influencias y energías. Quiero vivir en un ambiente de armonía y serenidad. Te pido que protejas mi casa y a mi familia de todo mal y peligro, y que alejes de nosotros a todo aquel que intente dañarnos o hacernos mal. Que tu bendición y tu gracia nos acompañen siempre. Amén.
Oración para Vencer una Tentación Particular
Modelo de vida celestial, Benito, nuestro maestro y guía, tú cuya alma unida a Cristo se regocija en el Cielo. Pastor lleno de cuidados, mira mi debilidad y la tentación que me acecha (mencionar la tentación). Fortaléceme con tus santas oraciones y alcánzame la gracia de vencerla, para poder seguir por un camino de luz. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Oración a San Benito para una buena muerte
Oh padre santo, San Benito, bendito por Dios, tanto en la gracia como en el nombre, que, cuando orando de pie, con las manos levantadas al cielo, entregaste con la mayor felicidad tu espíritu angelical en manos de tu Creador, y has prometido celosamente defender contra todas las asechanzas del enemigo en la última batalla de la muerte, a aquellos que día a día recordarán tu partida gloriosa y alegrías celestiales, protégeme, te ruego, oh Padre glorioso, este y todos los días, por tu santas bendiciones, que nunca pueda yo ser separado de nuestro querido Señor, de tu sociedad, y de todos los benditos. Por el mismo Cristo, nuestro Señor. Amén.
Oración a San Benito y Santa Escolástica por las Familias
¡Oh San Benito y Santa Escolástica!
Ustedes, hermanos en la fe, alcanzaron la santidad con sus vidas ejemplares.
En memoria de su amistad fraterna y su entrega a Dios,
les pedimos que miren con bondad a nuestras familias.
Dígnense fortalecernos para que nuestros hogares se mantengan unidos
en la misma fe, esperanza y amor a Dios,
y que nuestros corazones reflejen santidad en la vida cotidiana.
Que, siguiendo su ejemplo, nuestras familias recen con devoción,
crezcan en unidad y se fortalezcan en el amor mutuo.
Ayúdennos a vivir con cariño y respeto,
a descubrir a Cristo Jesús en cada ser querido.
Hagan que seamos más generosos para perdonar,
más atentos para escuchar,
y más abiertos para acoger a los demás.
Que la paz reine en nuestros hogares a través de la caridad.
Ustedes, cuyo corazón fue siempre compasivo,
acudan en ayuda de las familias en dificultades:
a los afectados por el desempleo, la enfermedad, o la pérdida de seres queridos;
a los cónyuges separados; a los hijos en necesidad;
a los padres que necesitan guía y protección.
Protejan a nuestros jóvenes, preserven las vocaciones,
velen por la seguridad de nuestros hogares
e imploren la paz y la unidad para todas las familias del mundo.
Amén.
Novena a San Benito
¿Cómo Rezar la Novena?
Sigue estos pasos cada día para honrar a San Benito:
- Comienza con la Oración Preparatoria, haciendo tu petición personal en el momento indicado.
- Despliega la pestaña del día que corresponda y reza la oración diaria.
- A continuación, reza tres Avemarías.
- Continúa con la Oración Final.
- Para concluir el rezo del día, reza un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Oraciones Comunes (Para cada día)
Oración Preparatoria
Te saludamos con filial afecto, oh glorioso Padre San Benito, obrador de maravillas, cooperador de Cristo en la obra de salvación de las almas. ¡Oh Patriarca de los monjes! Mira desde el cielo la viña que plantó tu mano. Multiplica el número de tu hijos, y santifícalos. Protege de un modo especial a cuantos nos ponemos con filial cariño bajo tu amparo y filial protección. Ruega por los enfermos, por los tentados, por los afligidos, por los pobres, y por nosotros que te somos devotos. Alcánzanos a todos una muerte tranquila y santa como la tuya. Aparta de nosotros en aquella hora suprema las asechanzas del enemigo, y aliéntanos con tu dulce presencia. Ahora consíguenos la gracia especial que te pedimos en esta novena: (hacer la petición aquí).
Oración Final
¡Oh glorioso San Benito, que desde el cielo eres padre piadoso para nosotros tus devotos! Tu gran poder ante Dios se reconoce hoy, más que nunca, gracias a la medalla que viene honrada con tu nombre, por la multitud de prodigios y favores que por su medio Dios nos ofrece. Ruega por todos los que acudimos a ti. Alcánzanos del Señor, todas la gracias que nos son necesarias durante esta vida y especialmente la gracia por la cual hacemos esta novena. San Benito, ruega por nosotros.
Para concluir el rezo del día, reza un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Oraciones Diarias
¡Oh glorioso San Benito, que desde tu infancia reconociste la vanidad del mundo y únicamente deseaste los bienes eternos! Alcánzanos un vivo deseo del cielo y que recordemos frecuentemente a Dios, nuestro último fin, y hacia Él ordenemos toda nuestra vida para que en todo Él sea glorificado.
San Benito, ruega por nosotros.
Rezar tres Avemarías y concluir con la Oración Final.
¡Oh glorioso San Benito, humilde de corazón, que supiste desdeñar las alabanzas de los hombres! Alcánzanos la humildad, tú que amaste a Dios sobre todas las cosas y le entregaste sin reservas tu corazón, consíguenos también el amor de Dios.
San Benito, ruega por nosotros.
Rezar tres Avemarías y concluir con la Oración Final.
¡Oh glorioso San Benito, que consagraste tus labios a la oración y cantaste noche y día las alabanzas divinas! Alcánzanos el espíritu de oración. Tú, que cual lirio entre espinas, guardaste una castidad angelical por medio de la humildad, de la vigilancia continua, de la oración y de la mortificación de los sentidos, consíguenos el don de la pureza.
San Benito, ruega por nosotros.
Rezar tres Avemarías y concluir con la Oración Final.
¡Oh glorioso San Benito que venciste al demonio y triunfaste de sus engaños! Alcánzanos la gracia de resistir sus sugestiones y de huir de toda ocasión de pecado. Tú que enseñando una vida austera, de renuncia y trabajo, aborreciste la ociosidad, inspíranos amor al trabajo y a la abnegación de nosotros mismo para seguir a Cristo.
San Benito, ruega por nosotros.
Rezar tres Avemarías y concluir con la Oración Final.
¡Oh glorioso San Benito, que amaste el silencio, y no abriste la boca jamás a palabras ligeras e impuras, a quejas, murmuraciones, y a juicios contra el amor al prójimo! Alcánzanos la gracia de no decir jamás palabras impuras y contra la caridad, a perdonar y guardar nuestra lengua de todo pecado.
San Benito, ruega por nosotros.
Rezar tres Avemarías y concluir con la Oración Final.
¡Oh glorioso San Benito, que fuiste blanco de persecuciones y guardaste la paz de tu alma por medio de la dulzura de la paciencia! Alcánzanos el don de la paciencia y la gracia de perdonar las ofensas, tú que perdonaste a los que atentaron contra tu vida y te expulsaron de tu país, y que misericordiosamente pediste al Señor les perdonara, llorando su ceguera y terrible fin.
San Benito, ruega por nosotros.
Rezar tres Avemarías y concluir con la Oración Final.
¡Oh glorioso San Benito, que animado por un ardiente celo para asistir al prójimo en sus necesidades, instruiste a los ignorantes, socorriste a los pobres, curaste a los enfermos, resucitaste a los muertos, libraste a los cautivos del demonio y de sus pasiones, consolaste a los afligidos y convertiste a los pecadores! Consíguenos la gracia de amar al prójimo y de hacer con él las obras de misericordia.
San Benito, ruega por nosotros.
Rezar tres Avemarías y concluir con la Oración Final.
¡Oh glorioso San Benito, que inundaste de consuelo el corazón de tu hermana Santa Escolástica, llenándolo del amor de Dios y de las bienaventuranzas del cielo! Concédenos la gracia de santificar nuestros afectos más queridos.
San Benito, ruega por nosotros.
Rezar tres Avemarías y concluir con la Oración Final.
¡Oh glorioso San Benito, cuya alma en tu dichosa muerte, fue elevada al cielo en medio de ángeles y santos, siendo consolados tus discípulos por la revelación de tu gloria! Concédenos del Señor, la gracia de la perseverancia final, de una buena muerte y de tu asistencia e intercesión en nuestro último día.
San Benito, ruega por nosotros.
Rezar tres Avemarías y concluir con la Oración Final.
El Scriptorium de la Abadía (Preguntas Frecuentes)
¿La medalla tiene que estar bendecida para que funcione? Sí. La Medalla de San Benito es un sacramental, no un amuleto. Su poder no reside en el metal, sino en la fe de quien la porta y, crucialmente, en la bendición de la Iglesia. Un sacerdote debe bendecirla con una oración especial de exorcismo para que se convierta en un verdadero escudo espiritual. Una medalla sin bendecir es solo una pieza de joyería.
¿Dónde debo colocar la medalla de San Benito? Puedes llevarla contigo, colgada del cuello, en un llavero o en el bolsillo. También es una práctica muy recomendada colocarla en los lugares que deseas proteger: en las puertas y ventanas de tu casa, en tu coche, o en tu lugar de trabajo.
¿Cualquiera puede usar la medalla o es solo para monjes? Cualquier fiel puede y debe usarla. Aunque nació en el seno de la tradición benedictina, la Iglesia ha extendido su uso a todos los católicos que buscan la protección de este poderoso santo.
¿Cuándo es el día de San Benito? La fiesta de San Benito de Nursia se celebra en la Iglesia universal el 11 de julio.
El Claustro de la Comunidad (Deja tu Testimonio de Protección)
La fuerza de la Iglesia reside en su comunidad. Comparte aquí tu testimonio. ¿Cómo te ha protegido la Medalla de San Benito? ¿De qué peligros te ha librado su intercesión? Tu historia puede fortalecer la fe de un hermano que está en plena batalla.
La Paz Benedictina
Has sido equipado con el escudo de los monjes y el arma de los santos. No temas. Que la Cruz sea tu luz y que el demonio nunca sea tu guía. Que encuentres en la fe de San Benito la Paz ("Pax") que tu alma busca, sabiendo que estás protegido por el escudo más poderoso de la cristiandad.
Si esta armería te ha equipado para la batalla, comparte este manual. Podrías estar entregando el escudo de la fe a un alma que lo necesita.
Explora Nuestra Biblioteca de Oraciones
Profundiza tu Camino de Fe
Tu viaje espiritual tiene muchas etapas. Explora nuestras guías pilares para fortalecer tu fe, encontrar paz en la oración y prepararte para los encuentros más sagrados.
- Visita nuestra biblioteca principal de Oraciones Católicas
Deja una respuesta